Camino por una arteria principal y, a un lado, veo una minúscula calle. La calle no tiene ningún portal, ninguna puerta, ningún kiosko, ni siquiera una calzada por la que circulen coches. Solo una pequeña zona verde que no merece ni la denominación de parque.
El nombre de esa calle nunca se escribirá en una carta, un paquete, las páginas amarillas, en los datos de contacto de una pequeña sede web de tienda de barrio...
Mi yo práctico piensa por un momento que se podría haber prescindido de dar nombre a una calle que nunca se nombrará. Mi yo lírico cree que se habría perdido una magnífica oportunidad de inventar un nombre de calle.
El Excelentísimo Ayuntamiento parece pensar igual que mi yo lírico, aunque quizás sus motivaciones sean distintas.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
Si,es cierto que hay muchos lugares olvidados,y algunos que sería mejor olvidar,como la famosa calle de un pueblo de Huesca,a la que un alcande ha bautizado como Chikilikicuatre,en fin..
Ah,gracias por el link...
Saludos.
V.
Publicar un comentario