Una parte importantísima del proceso de creación es descartar las ideas que no nos satisfacen. Cuando vemos las obras de un genio de la música, la pintura, el cine o las letras, no solo estamos escuchando, contemplando o leyendo un momento de inspiración, sino que nos han sido filtrados trabajos que no estaban a la altura de las espectativas del autor.
Cuando, por codicia de editores, productores y herederos se publica la obra "inédita" de un autor, probablemente le estamos haciendo un flaco favor a su legado. Estamos sacando a la luz lo que el autor creyó que no cumplía sus criterios mínimos. Da igual que sea mucho mejor que la oferta de otros autores: es una traición a la voluntad.
domingo, 20 de julio de 2008
Fuego en el Cuerpo
En Madrid estos días hace tanto calor que no me extrañaría ver a William Hurt y Kathleen Turner pasar por mi salón e ir al dormitorio a protagonizar una tórrida escena.
martes, 8 de julio de 2008
Conciencia Limpia
Madrid, 1 a.m., una estación de Metro:
Un grupo de chicas vestidas "de fiesta" pasan por las máquinas de control de acceso. Hacen bastante ruido y no está nada claro qué están haciendo, pero podría parecer que alguna se está colando. Un guardia de seguridad se acerca. Yo sigo mi camino (no me sobra mucho tiempo y tampoco es mi problema), pero al cabo de unos minutos se sientan cerca de mi esperando el metro en el andén.
"¿Pero qué se habrá creido?", "Me ha hecho pasar dos veces", "Menudo gilipollas", "Estos tíos se aburren mogollón". Frases que me hacen pensar que se ha cometido una injusticia y que las pobres chicas no estaban haciendo nada.
De repente oigo una que lo aclara "Joder, tía, siempre que me cuelo en el metro tengo algún problema con un puto segurata".
Lo curioso no es que se intenten colar, porque parecen estudiantes sin ingresos que van a hacer lo que sea por ahorrarse un euro, ni tampoco que se lamenten de que las hayan pillado. Lo curioso es que le increpen como si hubiera cometido una injusticia cuando el guardia ha hecho lo que se espera de él.
Me sorprende cuanta gente hay en el mundo tan egocentrista que son capaces de ensalzar sus faltas y criticar las virtudes de otros únicamente porque van en su contra.
Un grupo de chicas vestidas "de fiesta" pasan por las máquinas de control de acceso. Hacen bastante ruido y no está nada claro qué están haciendo, pero podría parecer que alguna se está colando. Un guardia de seguridad se acerca. Yo sigo mi camino (no me sobra mucho tiempo y tampoco es mi problema), pero al cabo de unos minutos se sientan cerca de mi esperando el metro en el andén.
"¿Pero qué se habrá creido?", "Me ha hecho pasar dos veces", "Menudo gilipollas", "Estos tíos se aburren mogollón". Frases que me hacen pensar que se ha cometido una injusticia y que las pobres chicas no estaban haciendo nada.
De repente oigo una que lo aclara "Joder, tía, siempre que me cuelo en el metro tengo algún problema con un puto segurata".
Lo curioso no es que se intenten colar, porque parecen estudiantes sin ingresos que van a hacer lo que sea por ahorrarse un euro, ni tampoco que se lamenten de que las hayan pillado. Lo curioso es que le increpen como si hubiera cometido una injusticia cuando el guardia ha hecho lo que se espera de él.
Me sorprende cuanta gente hay en el mundo tan egocentrista que son capaces de ensalzar sus faltas y criticar las virtudes de otros únicamente porque van en su contra.
Sin previo aviso
Sé que ha sido descortés irme de vacaciones sin un aviso previo. Habría sido más descortés si tuviera lectores. Y aun más si no hubiera dicho que éste es un blog sin garantías, incluida la de publicación.
Ruego me disculpen. No digo que no volverá a suceder porque probablemente suceda.
Ruego me disculpen. No digo que no volverá a suceder porque probablemente suceda.
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