Una parte importantísima del proceso de creación es descartar las ideas que no nos satisfacen. Cuando vemos las obras de un genio de la música, la pintura, el cine o las letras, no solo estamos escuchando, contemplando o leyendo un momento de inspiración, sino que nos han sido filtrados trabajos que no estaban a la altura de las espectativas del autor.
Cuando, por codicia de editores, productores y herederos se publica la obra "inédita" de un autor, probablemente le estamos haciendo un flaco favor a su legado. Estamos sacando a la luz lo que el autor creyó que no cumplía sus criterios mínimos. Da igual que sea mucho mejor que la oferta de otros autores: es una traición a la voluntad.
domingo, 20 de julio de 2008
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